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F de fugitivo


F de fugitivo.

Sue Taylor Grafton (Louisville, Kentucky, 24 de abril de 1940)
"F" Is for Fugitive, 1989


   ¿Cual es el germen de la serie "El abecedario del crimen"? La serie de novelas nace cuando la autora quiere asesinar a su exmarido. Novata, un poquitín boba y temerosa de las consecuencias decide matarlo en la ficción y así al menos virtualmente calmar sus criminales deseos.

   Esta vez nuestra detective: Kinsey (divorciada, por supuesto) es contratada para probar la inocencia de un fugitivo. Años atrás alguien asesinó a una joven que estaba embarazada. Es contratada por el jefe de una familia al estilo de los Vanger de Los hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson. Se sufren mutuamente mientras sus vidas se entrechocan tangencialmente sólo para sacar chispas y alejarse, luego, lo más que puedan del otro. La hipocondríaca, la postergada, el favorito, el que no se muere nunca... a esta familia no le falta integrante que se monte un numerito.

   Si tú fueras el investigador tu tarea sería demostrar la inocencia de tu cliente y listo. Prueba superada.

   Pero, si eres un investigador de novela, debes identificar al asesino, al padre del bebe que la muchacha esperaba, las intenciones de cada uno, el dinero de aquel robo de años atrás. como también, descubrir quien le corta el cabello a Kim Jong-un o si en aquel vuelo corto de Iberia le convidan panecillos o no a los pasajeros. Todo ello mientras te amenazan y ves gente muerta por doquier.

   Llevada al 7º arte quizás califique de cine gore. Si fuera canción sería Jealously yours de Emma Shaplin. Lo cierto es que algunas escenas me recordaron 1280 almas por lo cabrona que se pone la cuestión con esos duelos sin diez pasos.

   Probé abrir la puerta mientras me preguntaba si la situación justificaba un allanamiento de morada. Me dije que no. En última instancia es un delito y no me gusta  cometer ninguno, salvo cuando es por una buena causa.
   
   No es la chica más bonita ni la más femenina, pero, siempre admiro en Kinsey su fuerte sentido de la realidad. Esta tía tiene los pies en la tierra y procura bajar de las nubes a más de uno. Hace años que no volvía a estas novelas y disfruté el reencuentro.

D de deuda.

D de Deuda.

Autor: Sue Grafton
(Kentucky 24/abril/1940)
Editorial: Tusquets editores.
"D" Is for Deadbeat, 1987.

   Kinsey es contratada para que alguien pueda reunirse con un cheque de varios miles de dolares. Pero el que va a cobrar la deuda está muerto y tenía una deuda con una familia de la que mató a varios miembros al manejar ebrio.

   —Es una foto encantadora —dije, y al instante me sentí culpable y falsa. Era un asco de foto. Ella parecía un bulldog, y John tenía toda la pinta de contenerse un pedo. Se la devolví a Essie—. ¿Qué delito cometió?
Essie tragó aire ruidosamente.
—Preferimos no hablar de ello —intervino Eugene con delicadeza—. ¿Por qué no nos cuenta usted cómo lo conoció?

   Al leer un libro y otro de la serie de KM uno va armando su biografia; conociendo y comprendiendo los modales y las costumbres de Kinsey.   

    Mi tía me había enseñado a disparar al cumplir yo los ocho años. Nunca se había casado ni tenido hijos propios. Todas las ideas singulares que tenía acerca de la formación del carácter femenino las había puesto en práctica conmigo. Disparar un arma de fuego, según ella, me enseñaría a valorar tanto la seguridad como la precisión. Además, me ayudaría a coordinar los reflejos combinados de la mano y el ojo, cosa que a ella se le antojaba muy útil. Me había enseñado a coser y bordar para que aprendiera a tener paciencia y sentido del detalle. No había querido enseñarme a cocinar porque le parecía aburrido y sólo conseguiría hacerme engordar. Soltar tacos estaba bien siempre que se soltaran en casa, pero tenía que vigilar el lenguaje cuando estuviese ante personas que pudieran sentirse ofendidas. El ejercicio era importante. La moda no. Leer era esencial. Dos de cada tres enfermedades se curaban solas, según ella, o sea que podía prescindir de los médicos salvo en caso de accidente. Por otro lado, una dentadura en malas condiciones era intolerable, aunque los dentistas, según ella, eran individuos con planes absurdos para la boca humana. Uno de ellos, quitar todos los empastes antiguos y sustituirlos por otros de oro. Preceptos como los mencionados los tenía por docenas, y casi todos los sigo poniendo en práctica.
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