Título: Sin sangre.
Autor: Alessandro Baricco (Turín, 25 de enero de 1958)
Editorial: Anagrama.
Senza sangue. 2002
Editorial: Anagrama.
Senza sangue. 2002
-"Préstame algo corto que me entretenga"-fue el mandato.
-¿Te va Baricco?
- ¿...?
- Sin Sangre.
- ¿Vampiros?
No, no va de vampiros.
No, no va de vampiros.
Una granja, cuatro tipos manejan un mercedes por un camino, fingen seguir de largo...
Manuel Roca oyó el ruido alejándose hacia Álvarez. ¿A quién se creen ésos que van a engañar?, pensó...
¿Visitas inesperadas? ¡Mucho más que eso! comienzan ráfagas de ametralladora sobre la cabaña; una niña está oculta bajo las maderas del piso y su hermano también trata de esconderse donde puede.
La novela tiene dos partes, pocos personajes, pocos escenarios y un buen manejo de diálogos. Quizás debido a su extensión es que cueste comprender del todo algunas acciones; y, si se apela a lo lógico de los actos, tal lógica no está tan clara. En Sin sangre hay varios personajes sin escrúpulos. Es a Nina a quién más se pueda llegar a entender en sus primeros pasos, luego la protagonista sigue derroteros en los que el lector queda a cierta distancia del texto. Leeré de nuevo a Baricco, escribe bien, y afortunadamente existe la posibilidad de que me presten otros de sus libros.
Síndrome de Estocolmo. Es algo que escapa a mi comprensión, a ver... entiendo de que se trate, pero no me despierta empatía, ni me resulta verosímil. Tres de cada cuatro no caen en el SdE, creo que soy uno de esos tres.