John Boyne (Dublín, Irlanda, 1971 Editorial Salamandra The Boy in the Striped Pyjamas, 2006.
La novela se sitúa en el Holocausto más famoso del siglo XX, el de la Segunda Guerra Mundial donde los nazis mataron millones de judíos, indios, gitanos, monjas, sacerdotes, etc. Una familia de un alto jerarca Nazi es trasladada a Auschwitz, el padre de familia tiene el campo de concentración a su cargo.
Ví la película años atrás así que la trama de la novela, muy bien relatada, no tenía para mí ningún secreto. El libro es el relato del pequeño Bruno, que se ve perjudicado por la mudanza, él se sorprende de cómo todos se ponen nerviosos cuando viene "el Furias" a cenar a casa acompañado de su novia EvaBraun.
Bruno está lejos de su abuelita y sus amigos; se aburre y desea ir a jugar con la gente del campo que ve desde su ventana. Un día conoce a un niño con el que entabla amistad.
En La vida es bella el padre intenta que su hijo vea las cosas como un juego para chicos y lo desafía a ganar una competencia. En la novela es Bruno quien intenta que los demás adopten su punto de vista:
-Veo que no entiendes la importancia de un trabajo como el mío -dijo Padre.
-Bueno, pero si todos tenemos que irnos de una bonita casa, dejar a nuestros amigos y venir a un sitio tan horrible como éste, no puedes haber hecho muy bien tu trabajo. Si has hecho algo mal, deberías ir y pedir disculpas al Furias, pues a lo mejor así se arreglaría todo. A lo mejor, si fueras muy sincero con él, te perdonaría.
En 2008 ha sido llevada al cine. El libro ha sido pensado por el autor como una novela juvenil; sin embargo, el filme es un drama para adultos.
Nota: Pensaba que "El niño..." era lo primero que leía de Boyne y me sorprendí al recordar que un año atrás leí La casa del propósito especial.
Autor: Elif Shafak (Estrasburgo, Francia 1971) Editorial Lumen
Me la vendieron como una novela histórica sobre el genocidio armenio, en realidad la novela relata el viaje a Estambul de Armanoush en busca de su identidad, una pseudo road novel.
La historia tiene situaciones inverosímiles, y mientras uno lee la novela aprende sobre la comida y costumbres turcas. La familia Kazanci tiene una historia más oscura de la que se sospecha; pero nada permite intuir el final macabro.
Mustafa se había criado
como el único niño en una familia en la que los hombres morían demasiado pronto
e inesperadamente... Le habían mandado a Arizona
para que escapara del mal presagio que caía sobre los hombres de la familia
Kazancı. Pero él no creía en esas cosas. Se había apartado de todas aquellas
supersticiones familiares, las cuentas contra el mal de ojo, la lectura de los
posos del café, las ceremonias de adivinación, no tanto por una decisión
consciente como por un reflejo involuntario. Pensaba que todo eso formaba parte
de un mundo oscuro y complicado propio de las mujeres. Me costó seguir leyendo una vez que advertí que era una sórdida historia familiar fusionada con un recetario turco; en vez de tratar el genocidio armenio. Aún así avance hasta el final. Petite-Ma es la abuela de la familia y coloca semillas de trigo en los bolsillos de sus familiares para protegerlos del mal de ojo.
Hay una tía bruja...a veces charlaba apasionadamente con sus hombros, donde,
según aseguraba ella, se sentaban dos yinn invisibles. El bueno, en el hombro derecho y el malo, en el izquierdo.
Aunque conocía sus nombres, para no pronunciarlos en voz alta los llamaba doña
Dulce y don Amargo.
—Si tienes un yinni malo
en el hombro izquierdo, ¿por qué no lo tiras y ya está? —le preguntó una vez
Asya a su tía.
—Porque a veces todos necesitamos la compañía de los malos
—le respondió ella.
Leeré algo más de Shafak. Quisiera leer algún libro sobre el genocidio armenio. ¿Conoces alguno?
Autor: Ignacio Larrañaga (España 04/mayo/1928 - México 28/octubre/2013) Editorial: San Pablo
El autor es invitado por la Editorial PPC a escribir un libro para la colección Siete palabras. Un libro que sintetizara los impulsos vitales y los ejes constitutivos de su vida.
Ignacio Larrañaga da el testimonio de su experiencia con Dios, cuenta experiencias, cotidianas pero también extraordinarias. Haber aceptado escribir el libro lo obliga a contar cosas que ha preferido callar durante décadas. incluso aquella experiencia inesperada cuyos "efectos se prolongaron a lo largo de mi vida".
Cuenta cómo vivió su sacerdocio a lo largo de las décadas, sus logros y errores... pude constatar experimentalmente, y por primera vez en la vida, un fenómeno alarmante: cuando se descuida la actividad orante, Dios comienza a transformarse en una realidad cada vez más ausente, distante e inexistente, y acaba por ser un concepto; y, en círculo vicioso fatal, se van perdiendo las ganas de estar con El. En la medida en que esto sucede nacen, crecen y dominan los enemigos: el amor propio, la susceptibilidad, el mal humor, el orgullo... Todo esto lo fui observando en mí mismo. Me asusté; y llegué a la conclusión de que los "tiempos fuertes", dedicados explícitamente a cultivar el trato personal con el Señor, son asunto de vida o muerte para un hombre consagrado a Dios. También percibí nítidamente otra cosa: ¡qué fácil es dejar a Jesús para dedicarse a las cosas de Jesús! Se racionaliza con suma facilidad afirmando que las urgencias apostólicas tienen prioridad en todo,
Yo he leído cuatro libros del padre Ignacio, comenté El hermano de Asís; leer La Rosa y el fuego permite conocer la historia de sus otros libros y los distintos proyectos que llevo adelante este sacerdote capuchino (los capuchinos son una congregación de la familia franciscana)
Y aquí nos asalta un nuevo y trágico desdoblamiento entre el sentir y el saber: el sentir pretende engañar al saber; y el saber, sabiendo que se le quiere engañar, pretende, a su vez, convencer y engañar al sentir en un circuito alucinante. El sentir dice: todo es mentira. El saber dice: todo es verdad. Es la tiniebla total. Llega un momento en que el único alivio y salida que queda es morir. Es la crisis del absurdo y la contradicción.
El padre Ignacio murió seis veces, ya que cinco veces la noticia de su muerte se difundió por distintos medios de comunicación, recuerdo cuando una amiga me dijo "hoy se nos ha muerto el padre Larrañaga" y sí la sexta fue la vencida: era octubre de 2013.
Por aquellos días tuve yo una evidencia que me acompañaría durante toda la vida: que una cosa es la palabra Dios y otra cosa es Dios mismo; que nadie se embriaga con la palabra vino ni se quema con la palabra fuego. Todos tenemos en la mente la idea de que el fuego quema, pero otra cosa es meter la mano en el fuego y saber experimentalmente que el fuego quema. Todos sabemos que el agua sacia la sed, pero otra cosa es beber un vaso de agua fresca en una tarde de verano, y así saber vivencialmente que el agua sacia la sed. Desde los días de la primera comunión sabemos que Dios es Padre, pero otra cosa es estremecerse hasta las lágrimas al sentir, en una quietud concentrada, la proximidad arrebatadoramente deliciosa e infinitamente consoladora de ese Dios que no hay manera de definirlo ni nombrarlo.
Nota: El padre Ignacio ha creado una experincia que se llama Talleres de Oración y Vida (TOV), son encuentros semanales que en 16 reuniones enseñan distintos modos de oración. Pude hacerlos hace poco; brindan una oportunidad de crecer en la oración, los haces y luego lo vas aplicando en tu vida. Se realizan en muchas parroquias, hay reuniones para jóvenes y adultos, ¡A ver si te animas!
Elmore Leonard John, Jr. (11/octubre/1925 - 20/agosto/2013) Ediciones B, 2000 Pagan Babies 2000
Almas paganas tiene toques de humor; comienza con uno de los tantos genocidios de Africa, de esos de los que
no se hacen películas, esta vez en Ruanda. Un sacerdote, el padre Terry Dunn, ve como asesinan a sus feligreses y pone en práctica la frase apócrifa de Putín respecto a ISIS: 'Perdonar a los terroristas es cosa de Dios, enviarlos con él es cosa mía'. Es un sacerdote fuera de serie, es como si en Perdidos/Lost se hubiesen inspirado en este personaje para el Señor Eko/Padre Tunde.
...el padre Terry Dunn, un joven con barba y sotana blanca sentado en una silla de mimbre. Se ponía de costado a la pantalla y se quedaba mirando el patio delantero cubierto de maleza y hierbajos y la carretera que partía del poblado de Arisimbi.
Después de hacerse el Putin, el padre avisa que sale a comprar cigarrillos y va a Detroit. A partir de ahí la novela es la historia de dos personas que buscan dinero:
-el padre Dunn que busca recaudar dinero para los niños huérfanos de Ruanda.
- y Debbie Dewey ex convicta y comediante, que busca recuperar el dinero que perdió al ser estafada.
La victima es Randy el ex marido de Debbie al que ella atropelló con su auto... Randy se había metido en la mafia a los dos meses de abrir el restaurante y seguía todavía en la fase Pierce Brosnan: vestía trajes a medida y hablaba con un tonillo que recordaba la flema británica.
Hay autores a los que vuelvo una y otra vez y otros de los que huyo, siempre es grato encontrar un escritor al cual tener en cuenta para lecturas futuras. Me sorprendió la cantidad de adaptaciones para cine y tv que tiene Elmore Leonard.
Ningún escritor que tenga una dupla que resuelve misterios escribe un único libro.
Cuando yo leía este libro se formulaba en mi mente el enunciado de la ley de la dupla de detectives. Ley que se cumple siempre; y se comprueba si eliges los escritores adecuados e ignoras toda excepción.
Sin embargo el libro se puede leer independientemente y disfrutar de cómo Sir John Cranston toma por secretario a Fray Athelstan quien toma notas y le resuelve el caso.
La casa de las sombras es una interesante novela de misterio, transcurre en la edad media (Sí ¡ese milenio al que muchos temen y en el que parece no haber pasado nada!) en 1380. En una posada llamada "La noche de Jerusalén" se hace cada año La Gran Caza de Ratas mientras transcurre el evento son asesinadas dos prostitutas. El Judas es un mercenario, un cazador de hombres, ha sido contratado para arrestar a El Misericordia. El Misericordia logra escaparse y pedir asilo en la Iglesia, afuera de esta acampa El Judas y sus amiguitos esperando a su presa.
Fray Athelstan debe investigar y cumplir sus deberes religiosos y no se distrae ni descuida ninguna de sus tareas, atento a sus feligreses que duermen durante la misa:
-Creo que deberíais despertar. -La voz de Athelstan atronó en el santuario. Sus feligreses se despertaron de golpe, obligándose a poner expresión de falsa piedad, juntando las manos mientras el párroco proseguía con la Eucaristía.
El fraile resuelve las reuniones, las polémicas y problemas que le presenta su comunidad del modo más inesperado para sus feligreses que ya están habituados a tan particular modo de ser.
La dupla Cranston-Athlestan son una dupla de acción, las elucubraciones sobre lo que escuchan y observan; es en este volumen algo que queda para el fraile. Se desplazan a cualquier lugar para interrogar a quien sea necesario.
En 1360 desaparecen junto al tesoro lombardo un grupo de personas a los que la tierra parece habérselos tragado... El gran robo que tuvo lugar veinte años atrás. ¿Sólo es una historia o ha desempeñado un papel vital en estos tristes sucesos? Athelstan empezaba a creer que existía alguna relación. Levantó la mirada y oyó la llamada de una lechuza. El dominico recordó un sermón dado por el prior Anselmo en el que dijo que el pecado no perdonado, antiguo y rancio, nunca moría, sino que acechaba en los matorrales de la vida, listo para atraparle a uno, para hacerle caer. ¿Estaba sucediendo eso ahora? ¿Veinte años después de que desapareciera el tesoro lombardo, junto con los barqueros y aquellos dos jóvenes caballeros de Kent? ¿Aquellos antiguos pecados regresaban como aves carroñeras para picotear los huesos del presente? El bien es necesario el mal no. —¿Sabéis, sir John?, una de las grandes diferencias entre el bien y el mal es que el bien es necesario y el mal no. Mirad a esos asesinos. ¿Cuándo tomaron la decisión de robar y matar a sus amigos? ¿Una tarde? ¿Una noche ante sus copas? Y cuando lo hicieron, plantaron una semilla de maldad que germinó, arraigó y se dispersó para arruinar tantas vidas. Sin embargo, era innecesario... -Se santiguó con rapidez-. Todas esas espantosas muertes… para nada.
Nota: La Serie de misterio Fray Athelstan cuenta a la fecha con 14 volúmenes, La casa de las sombras es el número 10. Espero tener la oportunidad de leer otro libro de la serie.
Tres personajes principales
un profesor de matemáticas que luego de un accidente pierde la memoria cada 80 minutos.
una mujer que se convierte en su asistente
su hijo de 10 años.
La agencia de trabajos domésticos para la que trabaja la designa para una tarea de la cual ya han sido despedidas 9 personas.
—¿Podría ser presentada a su cuñado? —No es necesario. Se negó de manera tan tajante que me sentí como si, irremediablemente, hubiera dicho algo inconveniente. —Aunque hoy la viera, mañana él la habría olvidado. Por eso no es necesario. —¿Qué quiere usted decir…? —Pues bien… le seré franca. Tiene trastornos de memoria. No es que esté ido...
El profesor tiene sujeto a su ropa notas que el mismo ha escrito, cuando se mueve el ruido de sus notas lo acompaña. Con mucha claridad explica los números y sus propiedades, cómo él olvida lo enseñado uno tiene la ventaja de que él repita la lección.
La autora maneja muy bien el ritmo de su novela y no hay repeticiones innecesarias que por otro lado podrían justificarse por el eterno recomenzar de la memoria del profesor.
Fotograma del film
"Mi memoria dura 80 minutos" dice una de las notas que si bien es una indicación para su asistente también lo es para sí mismo, y es la nota que lee a despertar cada día.
Él exige a su asistente que traiga a su hijo cuando le cuida a él. El pequeño tiene 10 años, el profesor es muy afectuoso con él, y siempre estará alerta a cuidar y alentar al pequeño "Root/Raiz cuadrada" (recibe este apodo ¡por la forma de su cabeza!)
El profesor tiene entonces dos asistentes, ellos hacen acuerdos y promesas para evitar que el profesor advierta que ya ha preguntado o contado lo que dice o que ha olvidado algo importante. Para cuidar de un enfermo siempre son necesarias las renuncias y comprender lo que puede esperarse de aquel a quien cuidamos, esto lo tienen en cuenta los protagonistas. El profe enseño matemáticas y sigue resolviendo problemas y enviando sus resultados a publicaciones periódicas.
La acción transcurre en 1992 están próximos los juegos olímpicos de Barcelona; pero los recuerdos del profesor llegan sólo hasta 1975. Sus nuevos amigos lo hacen escuchar partidos, y lo llevan al estadio para ver un encuentro de su equipo favorito ¡el problema es que él quiere ver jugar a jugadores que se retiraron décadas atrás! No importa, cuenta con amigos muy ingeniosos.
Amigos para siempre.- Himno Barcelona 1992
Sara Brightman y José Carreras
Lees el libro y es sumergirte en el mundo del profesor y sus asistentes y seguro refunfuñas un poco cuando son despedidos. Pero el pequeño con la cabeza con forma de raíz cuadrada será una constante en el universo de variables en que se pierde la memoria del profesor.
La fórmula preferida del profesor ha sido llevado al cine en 2006, pronto espero ver la peli,
Autor: Douglas Kennedy (Manhattan NY, 01/enero/1955) Editorial RBA Barcelona 2006 State of the Union, 2005
Al escribir esta entrada y consultar al inicio del libro el título en inglés me asombró que sea State of the Union que es el nombre de ese discurso anual en que el presidente de EU le dice a los distintos estados que los quiere mucho, que están bien y que deben seguir unidos.
Claro es un titulo que le dice mucho al estadounidense pero que va perdiendo su fuerza en otros lectores. En vez de traducir se eligió otro título, pero ahí dejamos el tema.
Hannah es hija única, su padre es profesor y todo un revolucionario que realiza marchas, protestas y dicta conferencias por el país su madre una artista vinculada a sus más destacados colegas. Ella goza de la libertad que le dan sus padres, el sarcasmo de ellos es la otra cara de la moneda. Conoce a Dan un estudiante de medicina de quien se enamora y se casa pronto.
—¿Entre vosotros van bien las cosas? —pregunté.
Mi padre me miró, sorprendido, creo, por la franqueza de la pregunta. Antes nunca le había preguntado nada sobre su matrimonio. Hubo un segundo o dos en que vi que estaba decidiendo cómo responder: cuánta verdad necesitaba saber yo.
—Las cosas son como son —dijo al fin.
—Eso es un poco enigmático, papá.
—No, ambivalente. La ambivalencia no es algo malo.
—¿En el matrimonio?
—En todo. Los franceses tienen una expresión: «Tout le monde a un jardin secret».
Todo el mundo tiene un jardín secreto.
—¿Ves adonde quiero ir a parar? —preguntó.
Me enfrenté a sus fríos ojos azules. Y por primera vez me di cuenta de que mi padre tenía muchos compartimentos diferentes en su vida.
—Sí, papá… creo que lo entiendo.
Los padres se la dan de progres y si están lejos entre sí, más distantes lo están de su hija que termina siendo más el producto de un sistema, aunque aun vibren los discursos idealistas, busca reencontrarse con valores y certezas de otra época.
El padre le tiende una trampa a su hija. Es fácil jugar a ser valiente si el riesgo va a cuenta de los demás y a ti te toca el rol de espectador, ese es el juego que juega con su hija, que termina enredándose con Tobias Judson. Hannah tiene en Margy a una amiga y tal vez su única confidente.
La novela tiene buen ritmo, intercala bien el relato, las descripciones y los diálogos. Se lee rápido, se disfruta. Hay cierto encanto en las historias que nos cuentan la vida del protagonista a lo largo de las décadas.
Sofoqué un sollozo y me lo tragué antes de que se escapara como un aullido.
—Mamá, ¿estás bien?
—¿Por qué me preguntan todos lo mismo? —grité—. ¿Cómo puedo estar bien…?
Las coordenadas espaciotemporales tienen una "impronta genética" que en este mundo globalizado por más que cambies de latitud y longitud te alcanzarán, o se multiplicarán en ti, crecerán en nosotros como el gozo de músculos tonificados que alcanzan un volumen mayor o el temor por el quiste o el tumor que irrumpe en nuestro ser.
Correr tras decisiones que te hacen más infeliz a ti o a los demás sólo por que están de modas, son "open mind", son progresistas o revolucionarias... siempre me han arrancado una sonrisa. Peter Capusoto en su programa de humor le dedica un numerito a los padres que viniendo de otra escuela, otros tiempos, quieren ser padres progresistas... Un video fuerte, atrevido (sí, mucho) y no recomendable para los fans de Sigmun Freud
Y si, las cosas cambian somos más libres,
somos más modernos y nuestras mentes están más abiertas...
Lo que somos, lo que pudimos haber sido.
—Pero ahora estoy atrapada.
—Guapa, todos estamos atrapados.
Cierto, y la mayoría nos tendemos nosotros mismos las trampas. O nos metemos de cabeza en una situación que sabemos que nos causará problemas, y no hacemos nada por impedirlo.
Pero… no lo sé, algo me ha impedido siempre dar el salto. Miedo, quizá, aunque sé que eso suena un poco tonto.
—No —dije—, no es verdad.
Me miró, sonrió y dijo:
—Alguien dijo una vez que los obstáculos más grandes con los que te tropiezas en la vida son los que te pones tú mismo.
—Dimelo a mí.
Me ofreció un cigarrillo de su paquete.
—Aún eres joven.
—Es verdad, pero a menudo me siento como si me hubiera decepcionado a mí misma.
—Bienvenida a la vida adulta. En fin, todavía puedes hacer algo para cambiarlo.
«Nadie se libra de pagar un precio. O al menos, nadie con conciencia se libra sin pagar un precio».DK
Título: El jilguero
Autor: Donna Tartt (Mississippi 23/diciembre/1963)
Editorial Lumen The Goldfinch, 2013
Un libro que tendrás varios días en tus manos; con una portada muy acertada que crea la ilusión de llevar el cuadro "El jilguero" de Carel Fabritius (1622-1654) en un envoltorio que empieza a romperse.
...apenas prestaba atención a dónde nos dirigíamos cuando me di cuenta de que ella acababa de decir algo. No me miraba a mí sino al parque; su expresión me hizo pensar en una famosa película francesa cuyo título no recordaba, en la que unos individuos distraídos caminaban por calles azotadas por el viento y hablaban mucho pero en realidad no parecían hablar unos con otros.
—¿Qué has dicho? —le pregunté tras unos minutos de confusión...
Este cuadro es robado por un adolescente de un museo cuando en este se produce una explosión. Donna Tartt ganó el Pulitzer con esta novela. Ella se toma muchos años para escribir sus libros y aunque es lo primero que leo de ella espero no ser temerario al afirmar que se nota en su novela que el proceso de escritura ha sido largo.
Experimenté la sensación de leer varias historias Vi el quiebre en dónde o con quienes vivía el protagonista. Aún así las "historias" se suceden acertadamente. La escena de la explosión en el museo y las situaciones inmediatas me atraparon; fue como leer un guión cinematográfico y disfrutar de una composición completa.
—Verás, es que… —Se echó hacia delante y parpadeó rápidamente—. No concuerda con lo que me dijeron. Me aseguraron que había muerto en el acto. Hicieron mucho hincapié en ello.
—Pero… —Me quedé mirándolo, atónito. ¿Se creía que me lo estaba inventando?
—No, no —se apresuró a decir él, levantando una mano para tranquilizarme—. Solo que… Estoy seguro de que es lo que nos dicen de todas las víctimas, que murieron en el acto —dijo sombrío, cuando seguí mirándolo fijamente—. «No sufrió en absoluto». «No se sabe qué lo golpeó».
De pronto comprendí con un escalofrío las implicaciones que tenía para mí esa afirmación. Mi madre también había «muerto en el acto». No había sufrido «nada en absoluto». Los asistentes sociales habían insistido tanto en ello que no se me ocurrió preguntarles cómo podían estar tan seguros.
—Aunque, la verdad, me costaba imaginarlo muriéndose de ese modo —continuó Hobie rompiendo el brusco silencio que se había producido—. El fuerte resplandor, cogiéndolo desprevenido. Yo tenía el presentimiento…, a veces pasa, de que no había sido como decían.
—¿Cómo? —repliqué, alzando la vista desorientado ante la nueva y perversa posibilidad con que me topaba.
—Un adiós en la puerta —dijo Hobie, en parte como si hablara consigo mismo—. Eso es lo que a él le habría gustado. La última mirada de despedida, el haiku de la muerte… No le habría gustado marcharse sin pararse a hablar con alguien por el camino. «Un salón de té en medio de flores de cerezo, camino de la muerte».
Me dejó confundido.
Entre los personajes secundarios Hobie y Lucius son como dos caminos que se abren en la vida de Theo, el cree pertenecer y transitar uno de estos caminos aun cuando no pocos elementos lo sitúan en lo que él rechaza. Theo tiene conflictos con las consecuencia de sus actos, desconfía de todos, es para los que le conocen como una intrigante fachada.
Sólo dos cosas que esperaba en la novela y no se dieron: un mención que permita conocer la naturaleza del atentado y una evolución de Boris que termina siendo un personaje lineal, muy pintoresco, quizás el más llamativo; pero estático como un estereotipo. Pero esto no resta valor a la novela, que confío disfrutaras.
Retrocedí para mirarlo mejor. Era una criatura pequeña, franca y pragmática, no había nada sentimental en ella; y algo en la prolija y compacta disposición de las alas sobre el cuerpo, la luminosidad, la expresión alerta y vigilante, me recordó las fotos que había visto de mi madre cuando era niña: un jilguero con la cabeza oscura y la mirada fija.
Por momentos leer El jilguero fue como ver una road movie. Con situaciones inesperadas, con los desencuentros típicos de una historia del camino. Donde con pesar suele descubrirse cómo algunas relaciones son espejismos, y el deseo no alcanza para anclar una realidad que siempre está en fuga. El jilguero es muy bonito, pero la belleza de la obra de arte no impide que notes el cordel que lo sujeta.