Las llaves del Reino.
Autor Archibald Joseph Cronin
(Escocia 19/Julio/1896 – Suiza 06/Enero/1981)
Editora Interamericana
The Keys of the Kingdom, 1941
Toma su
título de las palabras de Cristo a Pedro: “y te daré las llaves del Reino de
los Cielos”. Cronin cuenta la historia de un cura católico, Francisco Chisholm,
el Padre Francisco.
Nos revela su infancia – en un pueblo de Escocia- su primera educación, su deseo de ser sacerdote, su primera experiencia ayudando a un sacerdote hosco que anquilosa la vida de su comunidad…
Sus tareas parroquiales eran extremadamente duras… La indiferencia de los fieles acrecía sus dificultades, hasta los chicos se mostraban esquivos y apáticos. Había mucha pobreza, una indigencia que desgarraba el corazón. La parroquia entera parecía sumida en la apatía, indiferente, estancada. Pero Francisco juró apasionadamente no entregarse a la rutina. Consciente de su inexperiencia e ineficacia sentía deseos ardientes de llegar a esos pobres corazones, socorrerlos, revivirlos… Quería encender una chispa y reanimar las muertas cenizas, aunque fuera la última cosa que hiciera en su vida.(p 114)
…los desencantos y luego es enviado a un vicariato en China. La descripción de sus décadas en China están llenas de encanto y describen no solo la realidad de un lejano país, sin también ilustran un momento histórico que no es ajeno a la guerra, la violencia, la intolerancia. Cronin relata una vida y hace la descripción de un santo, sin dejar de lado su humanidad, sus tentaciones, sus luchas, sus fracasos, su altruismo, su amor a Cristo y la humanidad. Se describen las perdidas y el encuentro con nuevas vidas en un modo profundo que no deja de conmover y ser reflejo a la vez de la vida misma.
Altamente recomendable, novela muy bien construida relata un vida desde la infancia a la vejez, personajes presentados en profundidad en si mismos y en cuanto a las relaciones que entre ellos establecen.
Nos revela su infancia – en un pueblo de Escocia- su primera educación, su deseo de ser sacerdote, su primera experiencia ayudando a un sacerdote hosco que anquilosa la vida de su comunidad…
Sus tareas parroquiales eran extremadamente duras… La indiferencia de los fieles acrecía sus dificultades, hasta los chicos se mostraban esquivos y apáticos. Había mucha pobreza, una indigencia que desgarraba el corazón. La parroquia entera parecía sumida en la apatía, indiferente, estancada. Pero Francisco juró apasionadamente no entregarse a la rutina. Consciente de su inexperiencia e ineficacia sentía deseos ardientes de llegar a esos pobres corazones, socorrerlos, revivirlos… Quería encender una chispa y reanimar las muertas cenizas, aunque fuera la última cosa que hiciera en su vida.(p 114)
…los desencantos y luego es enviado a un vicariato en China. La descripción de sus décadas en China están llenas de encanto y describen no solo la realidad de un lejano país, sin también ilustran un momento histórico que no es ajeno a la guerra, la violencia, la intolerancia. Cronin relata una vida y hace la descripción de un santo, sin dejar de lado su humanidad, sus tentaciones, sus luchas, sus fracasos, su altruismo, su amor a Cristo y la humanidad. Se describen las perdidas y el encuentro con nuevas vidas en un modo profundo que no deja de conmover y ser reflejo a la vez de la vida misma.
Altamente recomendable, novela muy bien construida relata un vida desde la infancia a la vejez, personajes presentados en profundidad en si mismos y en cuanto a las relaciones que entre ellos establecen.
Nota:
** Esta novela fue adapatada al cine en 1944, tres años después de su publicación, con el mismo titulo. Contó con la dirección de John M. Stahl y la protagonizó Gregory Peck.
** En
el catecismo se lee respecto a la figura de Pedro y estas palabras de
Cristo Jesús ha confiado a Pedro una autoridad específica: "A
ti te daré las llaves del Reino de los cielos; y lo que ates en la
tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra
quedará desatado en los cielos" (Mt 16, 19). El poder de las
llaves designa la autoridad para gobernar la casa de Dios, que es la
Iglesia. Jesús, "el Buen Pastor" (Jn 10, 11) confirmó
este encargo después de su resurrección: "Apacienta mis
ovejas" (Jn 21, 15-17). El poder de "atar y desatar"
significa la autoridad para absolver los pecados, pronunciar
sentencias doctrinales y tomar decisiones disciplinares en la
Iglesia. Jesús confió esta autoridad a la Iglesia por el ministerio
de los Apóstoles (cf. Mt 18, 18) y particularmente por el de Pedro,
el único a quien él confió explícitamente las llaves del Reino.






