miércoles, 4 de diciembre de 2013

El Túnel Ernesto Sabato

Título: El Túnel.
Autor: Ernesto Sabato.
(Rojas 24/junio/1911-Santos Lugares 30/Abril de 2011)
Editorial Sudamericana.

    1º El fin. A un amigo le gusta afirmar el cliché de que todo artista es un ser atormentado. Si lee El Túnel confirma su teoría.
    Al desenlace no lo oculta el suspenso, ni nos sorprende en el capitulo final. No. Esto más bien se parece a "El misterioso criminal en la mansión del mayordomo asesino". ¿Te ríes? Entonces, lee las cuatro primeras líneas de la novela:
    "BASTARÁ decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona.
    Aunque ni el diablo sabe qué es lo que ha de recordar la gente, ni por qué…"
   El narrador es el protagonista y ¡bueno! así comienza su narración, contándonos primero el final.   
   Me decidí a releer esta novela, la leí hace media vida. La locura es un tema sobre el que busco leer novelas y relatos, ya disfruté leyendo Los renglones torcidos de Dios (el autor decide internarse y luego escribir su obra) y Concierto para instrumentos desafinados (el titulo me suena a clonado, donde un psiquiatra escribe historias reales).

   Cambio de papeles. Un pensamiento acudía a mi mente. He tenido la sensación de que Sabato hubiera adjudicado el modo de razonar/hablar de una mujer a Juan Pablo, su protagonista; y un tanto en sentido opuesto con María. En tiempo de tanta susceptibilidad respecto a la sexualidad humana, no pretendo la polémica fácil. Pero lo cierto es que he sido testigo de que planteos similares a los del protagonista los observé en mujeres, y no en hombres (al menos al día de hoy).
   María Iribarne es la obsesión de Juan Pablo Castel. La asedia, la escruta, la persigue, la cela, cae en análisis patológicos de cada gesto, mirada, palabra o silencio de la víctima. Juntos se complican, separados se complican más.
   "Un día decidí aclarar el problema Allende. Comencé preguntándole por qué se había casado con él.
-Lo quería - me respondió.
-Entonces ahora no lo querés.
-Yo no he dicho que haya dejado de quererlo -respondió.
-Dijiste "lo quería". No dijiste "lo quiero".
-Haces siempre cuestiones de palabras y retorcés todo hasta lo increíble -protestó María-. Cuando dije que me había casado porque lo quería no quise decir que ahora no lo quiera.
-Ah, entonces lo querés a él -dije rápidamente, como queriendo encontrarla en falta respecto a declaraciones hechas en interrogatorios anteriores.
  Calló. Parecía abatida.
  -¿Por qué no respondes? -pregunté.
   -Porque me parece inútil. Este diálogo lo hemos tenido muchas veces en forma casi idéntica.
   -No, no es lo mismo que otras veces. Te he preguntado si ahora lo querés a Allende y me has dicho que sí. Me parece recordar que en otra oportunidad, en el puerto, me dijiste que yo era la primera persona que habías querido.
   María volvió a quedar callada. Me irritaba en ella que no solamente era contradictoria sino que costaba un enorme esfuerzo sacarle una declaración cualquiera."

Sweet dreams! . La relación tiene más momentos tensos que felices. Algo que en Sabato siempre alcanza talla magistral es lo onírico, presente también en otras novelas, es así que en un revés en su relación con María Juan Pablo se aventura con la bebida para luego en el mundo de los sueños, descubrirse convertido en un pájaro. Creo recordar bien que pájaros, sueños y ceguera, así como final develado inicialmente también lo encontramos en Sobre héroes y tumbas. 
ernesto sabato triste
Precursor de los Emos & los emoticon.
Le encantaba poner cara triste en las fotos,
Cierta vez dejé de leer una entrevista por lo
sobreactuado de las caritas tristes que ponía.
   Sábato desplegó el arte en la escritura y la pintura. Era también físico, pero en 1943 en medio de una crisis existencial se volcó al arte dando la espalda a la ciencia, por que ésta llevaría el mundo al desastre.

    Polémicas. Sabato vivió casi 100 años y le toco vivir en Argentina durante la dictadura de Rafael Videla. En ese tiempo te invitaban a entrevistarte con un militar e ibas, no eran tiempos como para ampararse en la disconformidad.
   Jorge Rafael Videla realizó un almuerzo con intelectuales el 19 de mayo de 1976,  fue con Ernesto Sabato, Jorge Luis Borges, Horacio Esteban Ratti y el padre Leonardo Castellani. Luego de la comida, Sabato declaró a la prensa:
   "Es imposible sintetizar una conversación de dos horas en pocas palabras, pero puedo decir que con el presidente de la Nación hablamos de la cultura en general, de temas espirituales, culturales, históricos y vinculados con los medios masivos de comunicación. [...] Hubo un altísimo grado de comprensión y respeto mutuo. En ningún momento el diálogo descendió a la polémica literaria o ideológica. Tampoco incurrimos en el pecado de caer en la banalidad. Cada uno de nosotros vertió, sin vacilaciones, su concepción personal de los temas abordados.[...] El general Videla me dio una excelente impresión. Se trata de un hombre culto, modesto e inteligente. Me impresionó la amplitud de criterio y la modestia del presidente."
    El escritor Osvaldo Bayer señala que con el advenimiento de la democracia, Sabato intentó justificar esa visita de apoyo a Videla como un reclamo por sus colegas desaparecidos. Los otros comensales desmintieron esa versión de Sabato y relataron que la única propuesta del escritor fue la creación de una comisión de censura para la televisión.
    Este episodio le trajo numerosas críticas en los años siguientes.

   Cine: Desconocía si había versión cinematográfica y me sorprendí al descubrir que  el séptimo arte se ocupo en tres oportunidades de la novela:
1952 Dir.: León Klimovsky   //  1977 Dir.: José Luis Cuerda  //  1987 Dir.: Antonio Drove.
No vi ninguna, en la primera colaboró E.S. en el guión. En cuanto vea alguna comento de nuevo.
* Otro libro de Sabato en el blog es La resistencia.

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